Coral vive lejos, sí, pero tampoco esperábamos esto. Un día estás mirando historias de Instagram tranquilamente y de repente ves que está… en Marruecos. O en Islandia. O vete tú a saber dónde.
La menos presente en el grupo es también la que tiene la vida más aleatoria: aparece en un país distinto sin previo aviso, como si estuviera jugando al “Dónde está Wally”, pero versión viaje sorpresa.
No avisa, no pregunta, no comenta.
Simplemente aparece. Y nosotras, como siempre, nos enteramos por Instagram.



